Cuentan los que saben sobre una golosina que se elabora igual hace cuarenta años, que no aumenta su producción, que no hace propaganda alguna, que se difunde de boca en boca, y que es un pedazo de la infancia de miles de personas. Se dice que es el mejor alfajor que existe, y que se consigue solamente en el Sur del Gran Buenos Aires y algunos otros pocos lugares. Lo llaman Capitán del Espacio, y hasta parece haber ganado un Mundial.
Cómo una cosa así sobrevive, para los profesionales del marketing resulta un misterio. Para nosotros, que lo hemos probado, nada de eso. Leé más sobre los Capitán del Espacio en estos links de derecha:
“El misterioso antimarketing de los alfajores Capitán del Espacio”, por Chiche y compañía.
“El misterioso mundo del capitán”, por InfoBrand, un sitio que le vaticina que sobrevivió cuarenta años misteriosamente, pero que ahora se van a fundir porque no tienen diferencial de precio ni branding executive consultant.
“Capitán del Espacio: ¿para tanto?”, una reseña gorila del Capitán del Espacio por parte de un cipayo imperialista que quiere destruir el baluarte golosinal argentino que es el alfajor.
Y en el otro extremo, estos tipos que te aceptan tique canasta para comprar cajas de Capitán del Espacio.


Re loca la nota pero hermosa, estudién en qulmes pero yo era del fantoche
Ni lerdos ni perezosos, conforme el capitan del espacio adquirió su caracter “de culto”, su producción aumentó y ya se lo encuentra en cualquier kiosco del centro, además de haber lanzado su versión maxi tres tapas que a mi criterio no le hace pelea al original puesto que mas alla de no terminar de convencerme esa cosaa golosa de meterse hectolitros de bizcocho en la boca, una de las peculiaridades el CDE es su capita chocolatosa extra en el bordecito lo que le otorga una crocancia poco comun en alfajor de dulce de leche.
Yo también era del Fantoche… Chu, no seas aguafiestas, ¡el triple rockea igual!