No tengo ganas de escribir nada porque no voy a decir nada nuevo, sino ver confirmadas cosas que ya pensaba, pero lo voy a hacer para no guardarme todo esto.
Estoy triste porque muchísima gente que se ufana de democrática y que se muestra deseosa que la presidenta electa finalice su mandato festeja en estos momentos la acción de un hombre que fisura el Poder Ejecutivo (EDIT: Ud. puede putearlo aquí o aquí). No creo que nadie que se precie de democrático, oficialista u opositor, pueda considerar a algo así como una victoria. Cosas así no le hacen bien a la institucionalidad, se lo vea por donde se lo vea.
Estoy triste porque primó un prejucio de clase y de género, un prejuicio Louis Vuitton, por sobre la justicia social. Fue más importante el resentimiento que terminar defendiendo y apoyando a la clase más privilegiada de este país.
Estoy triste por el estado de psicosis colectiva que vive la Argentina. Tengo ganas de gritar, de pedir a llanto pelado que alguien pare un poco y piense. Charlando ayer con mi abuelo, antiperonista de toda la vida, me contaba maravillado cómo a la madre de Saadi, en el pueblito donde vive, los 7000 habitantes que lo componen la apretaron para que su hijo vote en contra. Tuve que frenarlo y preguntarle si se daba cuenta de lo que estaba diciendo.
Estoy triste porque cuando supe que a todo esto lo iba a dirimir un radical, me olvidé por un instante, justamente, que lo iba a hacer un radical. Y así Cobos Cleto pasa a integrar la larga lista de acciones que restan que conforman el prontuario de la UCR (EDIT: parece que no soy el único que piensa esto). Qué asquito debe ser ser radical en este momento, ¿no?
Pero también estoy contento de que haya vuelto la política, la discusión sobre el modelo de país que queremos. ¿Quién imaginaba, hace diez años, estar discutiendo sobre gorilismo, oligarquía, desarrollismo? Estoy contento de que se haya caido (un poco) el cinismo, de que se haya manifestado la división que hipócritamente estaba latente en la sociedad.
Me quedo tranquilo, también, al ver a entidades tradicionalmente golpistas, de agendas liberales, sentadas al lado de Barrionuevo, Rodriguez Saa, Menem y otros elementos más recientes de la derecha vernácula. Al ver el martes en el Congreso que algo de esa supuesta inexistente transversalidad realmente existía: peronistas, obreros, pueblos originarios, CTA, PC, Libres del Sur, muchísimos independientes –más de lo que jamás me hubiera imaginado cuando en los blogs leía “muchísimos independientes”. Y al ver también, ayer a la tarde, a Marcelo Bonelli en TN espetando sandeces por verdades unviersales, y cambiar a Canal Siete y disfrutar del análisis de Ricardo Forster… qué abismo entre uno y otro.
Y hablando de abismos, hoy por la tarde no podía evitar homologar todo esto con el reférendum socialista que Chávez perdió por muy poco margen. Aquí en Argentina sucedió lo mismo. También fue por escasa diferencia, pero lo que se planteaba no era una reforma radical del país sino una mera medida macroeconómica, aplicada al sector más privilegiado de la economía, y apuntando a mejorar, tibiamente, la justicia social.
Qué lejos estamos…

Viajando para Buenos Aires charlábamos con un amigo sobre los posibles “presidenciables” de la oposición. Jamás nos hubiéramos imaginado que, dos días después, el gran héroe del republicanismo y las buenas costumbres sería… Cobos:
http://www.cobos2011.com.ar/
Mamma mia.
La referencia a Louis Vuitton me parece muy oportuna, dada la principal clienta en la Argentina, a cargo de la transformacion socio-economica. Despertate, querido.
Quod erat demonstrandum.
En fin.
Si, debe ser espantoso ser radical hoy. Si, menem, rodriguez sa y barrionuevo nunca, que yo sepa, fueron radicales.
Querido, lo que hoy, sòlo por hoy, es espantoso es ser argentino. Corrijo, no es espantoso, pero duele mucho. En fin, seguiremos adelante. Los que pensamos parecido y tenemos iguales heridas, nos juntaremos donde sea no para rumiar la derrota, sino para disfrutar que no estamos solos. Que somos muchos y cada dìa somos màs.
Flaco: las cosas que decís son tan absurdas y tu lavado de cerebro es tan grande que no sé qué decir para contestarte. Viejo, dejá de repetir frasecitas hechas que te repitieron treinta mil veces. A ver, por ejemplo, ¿por qué no le decís a Kirchner que reparta los varios millones de dólares que ganó durante su gobierno? Y eso es sólo lo que tiene declarado. ¿De dónde sacó la plata? ¿Él no es un oligarca? ¿Vive en un barrio pobre o tiene oficina en Puerto Madero, como Alberto Fernández? ¿Y qué me decís de d’Elía (patotero autoritario) o de la querdia Hebe (que promueve la violencia contro los “enemigos”, a quienes ni agua hay que darles)?
Flaquito, hay que pensar un poco más, ser más autónomo. Y si no te da la cabeza, no escribas.
“Flaquitttto, flaquitttttto.” ¿Qué te digo? Nada, no me hace falta decirte nada. Igual, muy lindo lo de las treinta mil veces. Saludos.
Buenisimo este sitio, pasate por el mio cuando quieras!
un abrazo
Con respecto a lo del tal “Paul”, es lo q dicen siempre, delia patotero, hebe loca, kirchner montonero, como no tienen criterio solo saben descalificar con adjetivos, y no debaten NADA, por q son huecos … T RE BANCO SEGUI MOLESTANDOLOS con lo q escribis JA